Empezar por la personalidad del alojamiento
Nos cuentas dónde está, cómo es, a quién quieres dirigirte y qué rasgos lo distinguen. Revisamos nombres o materiales existentes para saber qué conviene conservar. El proyecto puede partir de una marca ya elegida o incluir propuestas de nombre. Evitamos promesas de categoría, ubicación o prestaciones que la vivienda no tenga; la identidad debe poder sostenerse con información veraz.
Concretar las piezas que recibirás
El presupuesto define propuestas iniciales, revisiones y archivos finales. Puede contemplar logotipo, colores, tipografías y una guía breve de uso. Acordamos aplicaciones concretas, como cabecera web, perfil social o tarjeta informativa, sin presumir que toda pieza futura está incluida. Si interviene un diseñador externo, se identifica su trabajo y las condiciones de contratación antes de comenzar.
- Nombre o alternativas contempladas.
- Versiones del logotipo y formatos entregables.
- Licencias de tipografías y recursos.
- Usos permitidos y archivos que conservará el titular.
Nombre comercial, dominio y marca
Podemos realizar una comprobación inicial de disponibilidad de dominio y referencias visibles. La herramienta de la OEPM permite consultar marcas y nombres comerciales, pero una búsqueda básica no equivale a un dictamen de registrabilidad. El estudio jurídico y la solicitud de registro, si se necesitan, tienen un alcance separado. No prometemos exclusividad por diseñar un logotipo.
Aplicar la identidad de forma coherente
Entregamos las piezas aprobadas y explicamos cómo utilizarlas sin deformarlas ni perder legibilidad. Incorporarlas a una web existente, renovar anuncios o producir impresos se presupuesta cuando corresponda. El titular conserva los derechos y archivos establecidos en el contrato; las licencias externas se detallan. Una nueva imagen no acredita calidad oficial, clasificación turística ni resultados comerciales garantizados.
Preguntas antes de contratar
¿Está incluido al contratar una página web?
La web utiliza una identidad para su diseño, pero desarrollar nombre y marca completos es otro encargo. Antes de empezar distinguimos adaptación visual de materiales y creación de activos nuevos.
¿Podéis cambiar el nombre de un alojamiento que ya funciona?
Podemos valorar el diseño, pero conviene inventariar dominios, perfiles, anuncios y documentos donde aparece. Actualizar esos elementos requiere un plan y, si afecta a datos administrativos, su revisión específica.
Fuentes consultadas el 23 de septiembre de 2026. Contrastamos la documentación y la situación vigente antes de aceptar el encargo.