Qué revisión necesitas
- Auditoría SEO: estructura, contenido e indexación para entender cómo puede encontrarse la web.
- Auditoría de conversión: obstáculos al consultar o reservar una vez que el visitante llega.
- Configuración de medición: eventos y pruebas para distinguir visitas, consultas y reservas verificables.
Si tu caso necesita varias partes, preparamos un alcance coordinado e identificamos las comprobaciones compartidas para no presupuestarlas dos veces. Los cambios posteriores y los costes externos se detallan aparte.
Encontrar las dificultades del recorrido
Una persona puede interesarse por la vivienda y abandonar al no encontrar la capacidad, al no entender el precio o al llegar a un formulario que falla. La auditoría recorre esas situaciones en tu web real. Revisamos qué puede hacer el visitante, qué información necesita y dónde aparecen barreras comprobables.
Partimos de un objetivo acordado: recibir una consulta, enviar una solicitud con fechas o completar una reserva. Son resultados diferentes y requieren pruebas distintas. El análisis no supone que cualquier abandono sea un defecto de diseño; también influyen disponibilidad, precio, expectativas y calidad de las visitas. Distinguimos observación, hipótesis y dato confirmado para que puedas valorar las conclusiones.
Qué comprobamos en móvil y ordenador
Definimos las páginas y dispositivos del encargo y recorremos situaciones representativas. Por ejemplo, una familia que busca capacidad y distribución; una pareja que quiere consultar dos noches; o alguien que necesita aclarar una condición antes de contactar. No inventamos que esos perfiles describen a tus clientes: los utilizamos como escenarios de prueba hasta contrastarlos con información propia.
- Claridad de capacidad, fotografías, servicios y ubicación aproximada.
- Visibilidad de botones y coherencia de sus destinos.
- Lectura y uso del calendario, ocupación y selección de unidades.
- Campos, mensajes de error y confirmación de formularios.
- Cambios de dominio, pasos externos y contenido que deja de verse en móvil.
Las pruebas de envío o reserva se acuerdan antes para no generar operaciones reales por accidente.
Trabajar con datos cuando realmente existen
Si dispones de una medición utilizable, revisamos qué permite afirmar. Comprobamos definiciones, periodo y posibles duplicados antes de comparar inicios con resultados. Un clic en el botón de WhatsApp no demuestra una conversación, y abrir un motor externo no equivale a reservar. Cuando no existe medición, el informe se presenta como revisión del recorrido y no como explicación estadística de una caída de ventas.
La documentación de Google Analytics sobre medición entre dominios ayuda a comprobar recorridos repartidos entre web y motor. La configuración de analítica, si hace falta, se propone con alcance propio. No exige enviar nombres, correos ni contenido de mensajes a las herramientas de estadísticas.
Un informe para actuar, con ejemplos concretos
Cada hallazgo incluye página, escenario, evidencia, efecto posible y propuesta de corrección. Ordenamos las tareas por impacto esperado y esfuerzo estimado, señalando qué depende del proveedor del motor. En la reunión de entrega diferenciamos errores reproducibles, mejoras de claridad y experimentos que necesitarían observar resultados posteriormente.
Un ejemplo de hallazgo sería que el botón de una vivienda abre un catálogo general y obliga a buscarla de nuevo. La solución puede consistir en enlazar su ficha concreta si el sistema lo permite. Otro sería un formulario sin confirmación visible: se comprueba si llega el mensaje y qué información recibe quien lo envía. No se trata solo de cambiar colores o aumentar el tamaño de un botón.
Alcance, precio y aplicación de mejoras
Para presupuestar necesitamos dirección web, plataforma, objetivo principal y motor utilizado. Acordamos número de recorridos, páginas, dispositivos, acceso a datos y una reunión final. La auditoría puede contratarse aunque la web la haya creado otro proveedor. Los cambios posteriores se valoran por separado y puedes encargarlos a quien prefieras.
La entrega no incluye publicidad, pruebas de pago reales ni un seguimiento indefinido. Tampoco garantiza una cantidad de reservas: las mejoras deben evaluarse junto al contexto del alojamiento. Si se contrata una segunda revisión, fijamos qué se habrá implantado, qué datos estarán disponibles y qué comparación será razonable realizar.
Cómo preparar una primera consulta útil
Cuéntanos dónde percibes la dificultad y desde cuándo, evitando enviar información de huéspedes. Puedes indicar que llegan visitas pero pocos formularios, que se consulta por teléfono algo ya publicado o que el calendario resulta confuso. Esa descripción nos ayuda a delimitar la revisión. Si el problema es una web que no abre, comenzaremos por el diagnóstico técnico antes de estudiar su capacidad de convertir visitas.
Fuentes consultadas el 24 de septiembre de 2026. Revisamos la situación concreta antes de aceptar el encargo.