Qué es la cédula de habitabilidad
La Ley 18/2007 del derecho a la vivienda la define como el documento que acredita que una vivienda cumple las condiciones de calidad exigidas y es apta para destinarse a residencia; para ocupar una vivienda hay que tenerla. En cualquier venta, alquiler o cesión de uso hay que acreditar esas condiciones mediante la cédula vigente, salvo las exoneraciones previstas.
La otorga el departamento competente en vivienda, que puede delegar en los entes locales, y distingue niveles de exigencia según la vivienda sea nueva o preexistente. La propia ley aclara que la cédula no legaliza las construcciones desde el punto de vista urbanístico.
Por qué es imprescindible en un HUT
La ficha de Canal Empresa sobre habilitación de viviendas de uso turístico incluye como requisito de comprobación posterior que la vivienda disponga de cédula de habitabilidad. Es decir, no se adjunta siempre al comunicar el inicio, pero el ayuntamiento o la inspección pueden pedirla.
La cédula marca además el techo de ocupación: la vivienda no puede ocuparse con más plazas de las que indica, y en ningún caso con más de quince. Si tu anuncio ofrece más plazas que la cédula, ese es uno de los primeros motivos de requerimiento.
Cédula caducada, perdida o con pocas plazas
Si la cédula no está vigente, hay que renovarla antes de seguir con el HUT. Para ello un técnico competente comprueba las condiciones de habitabilidad de la vivienda; su trabajo y las tasas van aparte. Si no la encuentras, se puede pedir una copia; si ha cambiado la distribución, puede que haya que tramitar una nueva.
Si la cédula da menos plazas de las que esperabas, la solución no es anunciar más: la capacidad declarada debe coincidir con la cédula.
Lo que la cédula no resuelve
Tener cédula no significa que el HUT esté permitido en ese municipio. En los municipios incluidos en el Decreto-ley 3/2023 el destino a uso turístico exige licencia urbanística previa, de cinco años, y la comunicación de inicio no puede presentarse sin ella. Algunos ayuntamientos han acordado además suspensiones o limitaciones.
Por eso, en Barcelona y en municipios con suspensión o licencia previa, el primer paso que proponemos es el estudio de viabilidad (129 €), antes de gastar en la cédula o en reformas.
Venta, cambio de titular y pérdida de condiciones
Como la Ley 18/2007 exige acreditar las condiciones de habitabilidad mediante la cédula vigente en cualquier venta, alquiler o cesión de uso, la cédula vuelve a aparecer cuando el HUT cambia de manos. Si compras una vivienda que ya funcionaba como HUT, pide la cédula y comprueba sus plazas antes de firmar; el cambio de titular tiene su propio trámite.
La ley prevé también que perder las condiciones mínimas de habitabilidad supone la revocación de la cédula. Una reforma que cambia la distribución o elimina una ventilación puede afectar a la cédula y, con ella, al HUT.
Documentos que conviene reunir
Para revisar si tu vivienda puede ser HUT necesitamos:
- Cédula de habitabilidad actual o la anterior, con su número de plazas.
- Dirección completa y referencia catastral.
- Escritura o título de propiedad.
- Licencias o comunicaciones del ayuntamiento sobre la vivienda.
- Estatutos de la comunidad de propietarios.
Con ello te decimos qué falta y qué gasto tiene sentido. Si encaja, el alta en Cataluña cuesta 599 €, con el técnico de la cédula y la tasa municipal aparte. Si el HUT ya existe y solo cambian datos, mira modificar datos de un HUT.
Preguntas frecuentes
¿La cédula la tramitáis vosotros?
La parte técnica la hace un técnico competente que contratas tú. Nosotros coordinamos el expediente y comprobamos que la cédula encaja con el HUT.
¿Tengo que adjuntar la cédula al comunicar el inicio?
La Generalitat la sitúa como requisito de comprobación posterior. Aunque no la adjuntes, debes tenerla y aportarla si te la piden.
¿Sirve la cédula de primera ocupación de una obra nueva?
Es una cédula, pero hay que comprobar que siga vigente y que corresponda a la vivienda tal como está hoy.
Fuentes consultadas el 11 de octubre de 2026. Contrastamos la documentación y la situación vigente antes de aceptar el encargo.